El Ayuntamiento cierra el Fuerte de Navidad y la Casa de la Fortuna
La Concejalía de Turismo justifica esta clausura temporal por una supuesta parada técnica de mantenimiento
Recortes y más recortes en materia turística. El Ayuntamiento cierra los centros de interpretación del Fuerte de Navidad todos los días de la semana y de la Casa de la Fortuna las jornadas laborables, sólo con apertura sábado y domingo. Técnicos de la Concejalía de Turismo excusan esta clausura temporal en una supuesta parada técnica hasta la Semana Santa. Pero, en realidad, ninguno de estos dos monumentos presenta obras de mantenimiento que justifiquen el cierre. Otras fuentes de la misma concejalía consultadas por el Partido Cantonal con menos pelos en la lengua aseguran que la causa “se debe al ahorro del sueldo de un par de graduados en Turismo y de gastos corrientes de luz y agua”. Esas mismas fuentes señalan que estas dos instalaciones museísticas habían disminuido sus visitas por encontrarse un tanto alejadas del resto de yacimientos y las calles más céntricas. Sin embargo, este pasado fin de semana, era continuo el trasiego de personas que subían hasta la puerta principal del Fuerte de Navidad y bajaban perplejos ante la puerta cerrada. El sol y la buena temperatura incentivaron la afluencia de público a la zona del faro también conocido como el Chalé. Los coches ocupaban todas las plazas de aparcamiento del entorno de la antigua sede del Museo Nacional de Arqueología Subacuática y estacionaban a ambas orillas de la carretera hasta el puerto del Espalmador.
El secretario general y candidato del PCAN a la alcaldía, Celestino García Alfaro, critica la hipocresía de la alcaldesa de la ciudad, Pilar Barreiro. “Una y otra vez alude a que ha convertido a Cartagena en un gran foco turístico pero luego de tapadillo cierra y tira por la borda buena parte de la recuperación del patrimonio que se ha llevado a cabo”, denuncia. Así, la propia Casa de la Fortuna pasó a abrir sólo a media jornada con la llegada de los recortes a Turismo y, lo que parece más sangrante, el cierre definitivo que, en un principio el Ayuntamiento planteó como provisional, de la oficina de turismo más emblemática de la ciudad, las Puertas de San José, que ha trasladado sus servicios a un mostrador situado en las cercanas instalaciones de la Muralla Púnica, en la calle de San Diego. Todavía muchos cartageneros orientan a los visitantes hacia las modernas y originales dependencias de información de la Muralla de Carlos III, en la plaza Bastarreche, sin saber que los turistas encontraran sus puertas cerradas a cal y canto. El acondicionamiento y puesta en valor de este lugar histórico costó al consorcio Cartagena Puerto de Culturas cerca de un millón y medio de euros. Una inversión que ha ido a parar por entero a la basura.

