La lista de espera para una ecografía urgente acumula tres meses de demora

La tardanza de las pruebas diagnósticas en Atención Primaria influyen en el colapso de las urgencias del Hospital de Santa Lucía

Retrasos eternos. La lista de espera para una ecografía urgente acumula casi tres meses de demora en el Área de Salud 2 que aglutina a los municipios de Cartagena, La Unión, Fuente Álamo y Mazarrón. El médico de familia prescribió a un paciente con dolor abdominal esta prueba diagnóstica el pasado 8 de enero. El Servicio Murciano de Salud ha dado fecha mediante vía telefónica al enfermo para hoy 25 de marzo. Dos meses y diecisiete días más tarde del momento en que acudió a su doctor de cabecera. Como es lógico, y tal y como le aconsejó el mismo administrativo en el mostrador del Centro de Salud Virgen de la Caridad más conocido como “el Parchís”, fue a las urgencias del hospital de Santa Lucía el primer síntoma de agudizamiento de la dolencia.

Las largas listas de espera para las pruebas diagnósticas en Atención Primaria influyen también en el colapso que sufre el servicio de emergencias del Santa Lucía. “La situación es surrealista. Que el propio funcionario del ambulatorio, dentro de su buena voluntad de ayudar al paciente, aconseje que vaya a urgencias porque tres meses es demasiada dilación en el tiempo para una ecografía catalogada como urgente, roza lo kafkiano. Desde el propio sistema de salud se incentiva así la saturación del único hospital que nos queda”, denuncia Celestino García Alfaro, secretario general y candidato del Partido Cantonal a la alcaldía.

El plazo máximo de espera fijado por la ley en el decreto 25/2006 marca veinte días como mucho a la hora de la realización de pruebas diagnósticas. Si en ese periodo de tiempo aún no ha tenido lugar, el enfermo tiene derecho a la derivación de la misma a un centro privado de su elección y la asunción de este gasto correría a cargo del Servicio Murciano de Salud. Normativas que, con los años, han quedado en papel mojado después de la aplicación de agresivos recortes en la sanidad pública regional y, en especial, en la cartagenera que supera con creces la tardanza en cualquier tipo de actuación médica respecto al resto de áreas de salud.