El PCAN cierra la campaña con un mitin fiesta en el parque García Pagán
El Partido Cantonal invitará a repostería salada y cerveza a afiliados y simpatizantes en la Barriada de San Ginés
Regreso a los orígenes. El Partido Cantonal de Cartagena celebra esta noche el fin de campaña con un mitin fiesta a las nueve de la noche en el parque García Pagán de la Barriada de San Ginés. El PCAN elige este emplazamiento como origen de buena parte de su militancia en el momento de la creación de la formación en 1977. De esta parte de la ciudad procede, por ejemplo, el secretario general y candidato a alcalde, el médico estomatólogo Celestino García Alfaro. Los afiliados y simpatizantes que acudan al acto disfrutarán de repostería salada y cerveza hasta las doce en punto de la noche que comienza la jornada de reflexión.
Antes de este evento, el Partido Cantonal presentará su programa electoral a las siete de la tarde en el local social del Sector Estación en la calle Juan de la Cueva. El PCAN también elige este penúltimo mitin a modo simbólico ya que fue la primera formación política que abanderó el mantenimiento de la ubicación de la actual terminal de Renfe. El emplazamiento de todas las estaciones de transportes (Renfe, FEVE y autobuses) juntas cumple con el imprescindible requisito de intermodalidad de estas infraestructuras y facilita la movilidad de los pasajeros a la hora de realizar transbordos con destinos definitivos en barrios y diputaciones. Además, en la actualidad, las tres terminales se encuentran en pleno casco histórico, con la evidente comodidad de los turistas que arriban a la ciudad en busca de sus principales monumentos, y en pleno corazón de los dos campus universitarios (Muralla del Mar y Alfonso XIII) de la UPCT, en beneficio de la accesibilidad de los alumnos.
Adif, el gestor público de infraestructuras ferroviarias, también dejó claro a mediados de 2013 que el AVE, por los problemas de liquidez de las cuentas públicas debido a la crisis, llegaría a Cartagena sin soterrar y que la adecuación de la alta velocidad a la actual terminal modernista sólo costaría tres millones de euros a los contribuyentes, cinco veces menos que construir una nueva estación en la zona de Mandarache como propone ahora la alcaldesa, Pilar Barreiro. Un nuevo despilfarro económico cuando el Ayuntamiento presenta las peores cuentas desde la llegada de la democracia.

