El Partido Cantonal abrirá un cuartel de la Policía Local en Canteras
Los agentes del destacamento vigilarán las diputaciones de la zona oeste como medida preventiva a las continuas oleadas de robos
Solución a un problema tan eterno como alarmante. El Partido Cantonal de Cartagena recoge en su programa electoral la creación de un cuartel de la Policía Local en el edificio del antiguo centro comercial de Canteras, entre las calles Calasparra y Mérida. Los agentes de este destacamento cubrirían en exclusiva las diputaciones de la zona oeste que sufren durante los últimos años continuas oleadas de robos sin que el Ayuntamiento ponga medida alguna al respecto. Los ladrones campan a sus anchas con total impunidad por toda la zona de Perín, Los Puertos de Santa Bárbara, Campo Nubla y La Magdalena. La propia orografía de esta singular parte del municipio conforma una serie de caseríos aislados que carecen de absoluta vigilancia tanto por las fuerzas de Seguridad del Estado como por los funcionarios del cuerpo municipal.
Incluso, en los núcleos de población de más habitantes, como Canteras y Molinos Marfagones, los dirigentes vecinales denuncian la visita de un único coche patrulla de la Guardia Civil los fines de semana. El resto de los días quedan a merced de los caprichos de los delincuentes. Los residentes de estos barrios tan populosos también reclaman el paseo a pie de los agentes por las calles como medida preventiva. El candidato a alcalde y secretario general del PCAN, Celestino García Alfaro, en una reciente visita a las asociaciones de Canteras, tuvo conocimiento de primera mano de los graves problemas de inseguridad de la diputación con constantes robos a plena luz del día ante la ausencia policial.
En el ámbito de la Policía Local, el Partido Cantonal también refleja en su programa electoral la inmediata reapertura del cuartel de Los Dolores, ubicado en el Castillito del Marqués de Fuentesol, y que la corporación del Partido Popular clausuró hace un año y medio. Las obras de rehabilitación de este edificio del siglo XIX, catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC), costaron 585.000 euros a las arcas públicas. Una inversión que ha ido a parar por completo a la basura con el cierre de este destacamento tan necesario para la vigilancia del barrio más populoso de la ciudad y sus alrededores.

