El Ayuntamiento deja sin ejecutar la mayoría de los proyectos en patrimonio

El concejal Ricardo Segado (MC) prometió para este año la restauración del Fuerte de Despeñaperros y la musealización de un refugio de la Guerra Civil en López Pinto

Si la Comunidad Autónoma retrasa la mayor parte de sus proyectos de patrimonio en el municipio para el año que viene, las autoridades municipales hacen más de lo mismo. Casi la totalidad de las promesas en recuperación de monumentos previstas por el Ayuntamiento para 2017 quedará sin ejecutar. La Concejalía de Patrimonio, en manos de Movimiento Ciudadano, anunció que antes de final de año culminaría la rehabilitación del Fuerte de Despeñaperros como mirador de la ciudad y la musealización del refugio de la Guerra Civil de la plaza López Pinto. Ambas actuaciones quedan aplazadas para el próximo año.

Peor panorama aun tienen las actuaciones a largo plazo que tampoco han comenzado pese a que queda un año y medio para las nuevas elecciones municipales y, por lo tanto, el final del presente Gobierno local. Entre las más importantes, destaca la excavación en el Anfiteatro Romano cuyo plan director continúa sin elaborar la directora general de Patrimonio, María del Carmen Berrocal. En el sueño de los justos continúa también la comprometida restauración del Castillo de los Moros pendiente de unos fondos europeos que no llegan nunca. Y la desesperación más absoluta afrontan los cartageneros con la desmantelación de la plaza de la Merced, con un aspecto más propio de una situación de guerra, que atesora un plan de puesta en valor que carece de presupuesto y visos de comienzo pese a la palabra dada por los políticos municipales. En este último caso, la intervención prevé la integración de una gran calzada romana y viviendas de origen púnico en la trama urbana del Lago.

El secretario general del Partido Cantonal de Cartagena, Celestino García Alfaro, considera la política en patrimonio de la concejalía que dirige Ricardo Segado (MC) como de humo constante. “Es más un trabajo de conseguir portadas en la prensa sobre proyectos inexistentes en los presupuestos del Ayuntamiento”, asegura el máximo dirigente de la formación carmesí. El PCAN denuncia al respecto que los concejales de Movimiento Ciudadano carecen de legitimidad cuando recriminan a la Comunidad Autónoma el retraso continuo de sus grandes obras para Cartagena cuando ellos repiten una actitud idéntica ya sea por mala fe o incapacidad manifiesta en la acción de gobierno.

El PCAN denuncia la demolición de la azulejería artesanal de la plaza Bastarreche

Derroche en tiempos difíciles. La Concejalía de Infraestructuras y Urbanismo, que dirige Movimiento Ciudadano, ha demolido el conjunto de azulejería artesanal de la prestigiosa firma lorquina Lario del jardín ubicado en la esquina sur de la plaza Bastarreche y el primer tramo de la avenida Trovero Marín, también conocida como la Cuesta del Batel. El artístico revestimiento engalanaba la bienvenida de los viajeros de las tres estaciones (Renfe, Feve y autobuses) que circundan el enclave. Los responsables municipales defienden un nuevo proyecto y, aunque en un principio anunciaron la reutilización de los ladrillos de cerámica, todos los cartageneros han comprobado atónitos la pasada semana como las palas arramblaba con el alicatado de una de las glorietas más bellas de la ciudad.

 

El Partido Cantonal de Cartagena denuncia que, ante los límites de gasto impuestos por el Ministerio de Hacienda por la elevada deuda municipal, el Ayuntamiento destine su presupuesto en actuaciones de poca prioridad como la destrucción de esta plaza o la adquisición del Hotel Peninsular. El Gobierno central, por órdenes del ministro Cristóbal Montoro, solo permite el uso del superávit de las cuentas municipales en inversiones sostenibles desde el punto de vista financiero. Es decir, que no generen déficit a largo plazo, lo que descarta grandes desembolsos y restringe el gasto a pequeñas intervenciones.

 

El secretario general del PCAN, Celestino García Alfaro, estima conveniente este uso limitado del dinero público en la mejora del lamentable estado de la gran mayoría de las infraestructuras viarias del municipio, tanto para las personas como para los vehículos, en vez de en lugares como la plaza Bastarreche. “Una restauración de los azulejos en mal estado hubiera sido suficiente y más barato sin necesidad de echar la plaza abajo por completo. El malestar general de los cartageneros es evidente una vez que han conocido la noticia”, asegura.

 

A este respecto, una publicación de la página oficial del Partido Cantonal en la red social facebook con fotos de la maquinaria pesada en pleno proceso de demolición de este conjunto artístico frente a la Estación de autobuses se ha convertido en viral con más de 34.000 visitas en apenas dos días. El alcalde del PCAN, Antonio Vallejo, inauguró este emblemático conjunto de cerámica el 22 de diciembre de 1989. Casi veintiocho años más tarde sólo permanecerá ya en el recuerdo.

Foto A. Gil / AGM/ La Verdad

 

Sanidad incumple su promesa de atender infartos veinticuatro horas en el Santa Lucía

El Gobierno regional prometió hace un año que instalaría Hemodinámica todo el día en Cartagena para evitar el traslado a la Arrixaca de las dolencias cardíacas graves

Incumplimiento sistemático de sus compromisos. La Consejería de Salud prometió hace un año la ampliación del servicio de Hemodinámica del Hospital de Santa Lucía que en la actualidad funciona sólo desde las ocho de la mañana hasta las tres de la tarde. A partir de ese momento, los cartageneros que sufran un infarto o un ictus reciben asistencia únicamente en la Arrixaca, con el consiguiente riesgo de demora de la intervención médica especializada en casos tan extremos para la supervivencia de los pacientes. La situación empeora aun más los fines de semana y los días festivos en el que esta unidad permanece cerrada las veinticuatro horas en el centro médico del barrio de pescadores.

La fuerte campaña de la Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública Salvemos el Rosell, a la que pertenece el Partido Cantonal, obligó a las autoridades sanitarias de la Comunidad Autónoma a asumir esta reivindicación como propia en octubre del año pasado. Doce meses después todo ha quedado en agua de borrajas y los enfermos con graves dolencias cardiovasculares del área de salud 2 (que aglutina a los municipios de Cartagena, La Unión, Fuente Álamo y Mazarrón) corren mayor peligro de perder su vida según la hora del día en el que sufren el ataque coronario.

El propio presidente del Partido Popular de Cartagena, Joaquín Segado, arrancó el compromiso de la apertura todo el día de Hemodinámica en el Santa Lucía de la anterior consejera de Sanidad, Encarna Guillén. Palabras y más palabras que en la práctica no han llegado a ningún lado y que, por desgracia, ponen en evidencia el trato desigual que reciben los habitantes de la Región según su población de residencia incluso en los momentos más dramáticos por razones de enfermedad. El Partido Cantonal exige, al menos en estos casos, la desaparición de ciudadanos de primera y segunda en el propio territorio regional. “De nada nos sirve que desde el Gobierno de Murcia nos vendan constantemente que el hospital de Cartagena presenta los mayores avances sanitarios cuando ni siquiera funcionan un tercio de las horas del día. Cuando jugamos con la salud de las personas, las promesas políticas incumplidas rozan la perversión”, asevera el secretario general del PCAN, Celestino García Alfaro.

El Ayuntamiento abandona la restauración de la Casa Rubio de El Algar

El Gobierno municipal prometió su rehabilitación hace dos años pero ahora justifica la renuncia al proyecto porque no fue votado en los presupuestos participativos

Incumplimiento sistemático de sus compromisos. El actual equipo de Gobierno municipal (MC/PSOE) prometió nada más llegar al poder la rehabilitación integral de la Casa Rubio de El Algar. Incluso anunció una primera partida de 30.000 euros en los presupuestos del año pasado de la que nadie sabe nada en la diputación cartagenera. El representante de Movimiento Ciudadano en la junta vecinal, Juan Francisco Terrones, culpa incluso ahora a los vecinos del abandono del proyecto porque no votaron lo suficiente por el mismo en los presupuestos participativos, según informa al Partido Cantonal el presidente de la Asociación de Vecinos, Pedro García. La restauración del emblemático edificio quedó en el puesto quince en este proceso en el que los vecinos elegían las obras que deseaban.

“Es increíble que hagan promesas a bombo y plantillo en la prensa y luego se escuden para dar carpetazo al asunto en su posición en los presupuestos participativos”, denuncia el representante vecinal de la diputación más poblada de la zona este del municipio. “¿Qué han hecho con la partida de la Casa Rubio de las cuentas municipales de 2016? ¿La han desviado paras obras en otros pueblos?”, deja las preguntas en el aire García.

El concejal del Área de Descentralización, Juan Pedro Torralba, junto a los ediles del Área de Patrimonio Arqueológico, Ricardo Segado y el concejal delegado de Cultura, David Martínez, anunciaron en una intervención conjunta el compromiso de recuperación completa del histórico inmueble en septiembre de 2015 hace ya dos años. Los tres ediles incluso hablaron de futuros usos para el mismo como trasladar hasta allí la oficina de la OMITA, la asistencia social, las dependencias del cuartelillo de la Policía Local e incluso la sede de las diferentes asociaciones culturales y deportivas de El Algar.

La Casa Rubio conforma junto con el Teatro Apolo las dos muestras emblemáticas del modernismo en esta diputación. Imponente levanta su alzado, de dos plantas con buhardilla, en el centro del pueblo con unas medidas desproporcionadas para su entorno con más de 2.000 metros cuadrados de superficie. Su construcción concluyó en 1895 y su propietario, un afamado minero, buscaba dejar huella de su poder económico a semejanza de otras construcciones de la época como el Palacio de Aguirre, en el casco histórico de Cartagena, o la Casa del Piñón de La Unión.

Fallece Gonzalo Wandosell, presidente de honor del Partido Cantonal

El PCAN muestra su más profunda consternación por la desaparición de una figura clave del cartagenerismo y fundador de la formación política en 1977

El presidente de honor del Partido Cantonal de Cartagena, Gonzalo Wandosell, ha fallecido hoy a los 83 años de edad después de una larga enfermedad. Fundador del PCAN el 16 de septiembre de 1977, su desaparición ha llegado cuando más ilusión tenía por celebrar dentro de un mes el cuarenta aniversario de la principal formación política cartagenerista.

Wandosell ha ostentado la presidencia del Partido Cantonal durante doce años y ha sido presidente de honor durante quince años más. Trayectoria política que lo convierte en la principal figura del PCAN hasta su óbito esta mañana. Muy joven sacó la oposición como funcionario de la empresa estatal CAMPSA y, con posterioridad, emprendió diversos negocios relacionados con el mundo de materiales de la construcción. Este histórico dirigente cantonal también fundó la Agrupación de la Coronación de Espinas de la Cofradía California y los Magistrados de Roma de las Fiestas de Carthagineses y Romanos. Además, recibió la Medalla Laureada Extraordinaria Cantón de Cartagena en 2014.

El Partido Cantonal de Cartagena muestra su más profundo abatimiento por esta pérdida sin igual. La misa de sepelio tendrá lugar mañana sábado a las once de la mañana en la iglesia de Santa María del Mar de Cabo de Palos (Cartagena).

Las ratas campan a sus anchas por el parque García Pagán

La promesa municipal de reforma del jardín de la Barriada San Ginés sufre un año de retraso con plagas de pulgas y árboles con ramas podridas por la falta de poda

Palabras que se las lleva el viento. Los vecinos claman medidas urgentes en el parque García Pagán de la Barriada San Ginés un año después de que el Ayuntamiento anunciara a bombo y platillo su remodelación. Las ratas salen por decenas de la poco cuidada vegetación del jardín, las pulgas pican a aquellos que se acercan a los arbustos y un buen número de ramas podridas de árboles de gran tamaño amenazan ante su eminente desplome la seguridad de los niños que juguetean en el único lugar de recreo de la zona. El presidente de la Asociación de Vecinos, José Belmonte, asegura que hace cuatro años de la última poda de los árboles. “Va a ocurrir una desgracia como caiga alguna sobre un crío y hemos perdido la cuenta de las veces que hemos denunciado este peligro a las concejalías pertinentes”, alerta el responsable vecinal.

Otros servicios esenciales en el que fuera en su momento un parque insignia de la ciudad llaman la atención por su ausencia. Hace más de tres años, por ejemplo, carece de fuentes de agua potable o la falta de luz que prácticamente obliga a abandonar el recinto cuando cae la noche. Y, ante tanta dejadez, los residentes muestran su malestar porque los políticos presenten grandes proyectos que pasados los meses quedan en agua de borrajas y propaganda engañosa.

La otra gran promesa que hiciera el hasta ahora alcalde y desde el primer momento concejal de Infraestructuras y Urbanismo, José López, al poco de su investidura sigue también en el olvido. El anterior primer edil adquirió el compromiso del acondicionamiento de las antiguas aulas del Colegio Antonio Arévalo como centro sociocultural una vez que la Comunidad Autónoma cediera al edificio al Ayuntamiento. La Consejería de Educación, Juventud y Deportes culminó el proceso de traspaso el pasado enero. Y los vecinos esperan por tanto ansiosos la puesta en marcha de esta iniciativa tan necesaria para el barrio.

La Barrida San Ginés cuenta con catorce colectivos que carecen de sede entre los que destacan: las amas de casa, la Banda de trompetas y tambores, el Club de petanca y el Scout. El Colegio Público Antonio Arévalo cerró hace siete años y en la actualidad sólo una pequeña parte de su edificio tiene uso por parte del Centro Permanente para la Educación de Adultos de Cartagena. Las asociaciones juveniles de la zona desean también la adecuación municipal del recinto, en atención al anuncio que hizo el actual vicealcalde, ya que así podrán utilizar el patio y las pistas polideportivas del antiguo centro escolar.

Murcia casi dobla a Cartagena en camas de UCI por cada mil habitantes

Los tres hospitales de la ciudad del Segura tienen 88 plazas de Cuidados Intensivos para 718.383 personas mientras que el Santa Lucía acoge 21 para 292.000 cartillas

Asistencia sanitaria discriminatoria. La ciudad de Murcia ofrece a los pacientes adscritos a sus tres hospitales casi el doble de camas de Unidad de Cuidados Intensivos que el Santa Lucía a sus usuarios pertenecientes a los municipios de Cartagena, La Unión, Fuente Álamo y Mazarrón. Los centros murcianos tienen 0,12 plazas de UCI por cada mil habitantes. Mientras que el edificio ubicado junto al barrio de pescadores alcanza la nimia cifra de 0,07 camas de cuidados intensivos por cada mil habitantes. Una diferencia en números relativos que puede salvar vidas.

Los tres hospitales de la capital del Segura, a los que pertenecen 718.393 ciudadanos de diferentes localidades de la Vega del Segura, el Noroeste y el Valle del Guadalentín, cuentan con 88 camas en sus respectivos servicios de UCI. En cambio, el hospital de de Santa Lucía posee sólo veintiún puestos de cuidados intensivos para una población asistencial de 292.000 vecinos. De esta manera, los enfermos que han tenido la suerte de que sus cartillas correspondan a los centros sanitarios de Murcia disfrutan de una cama de UCI cada 8.163 habitantes. En el lado opuesto, cartageneros, unionenses, fuentealameros y mazarroneros gozan en cambio de una plaza de cuidados intensivos por cada 13.904 habitantes. Los murcianos del centro de la Región poseen pues un 71% más de camas de UCI que los de la Comarca de Cartagena siempre en números relativos relacionados con el servicio por cada mil habitantes.

Como consecuencia de esta manifiesta falta de puestos de UCI en el Santa Lucía, desde principios de año muchos enfermos graves cartageneros han sido derivados a hospitales de Murcia como el Morales Meseguer e incluso al de Los Arcos en San Javier. En el colmo del despropósito, la semana pasada la ambulancia que trasladaba hasta el hospital de Santa Lucía a un vecino de La Unión, con serias complicaciones por ahogamiento en la playa del Entremares de La Manga, tuvo que cambiar su destino a mitad de camino ya que desde el centro cartagenero informaron que todas las camas de su UCI estaban ocupadas. El paciente recibió tratamiento de urgencia al final en la unidad de cuidados intensivos de Los Arcos.

El Partido Cantonal de Cartagena, junto con la Plataforma por la Sanidad Pública a la que pertenece, exige el cumplimiento de la Ley del Rosell que conllevaría la reapertura del centro sanitario del Paseo Alfonso XIII al 100% con todos los servicios propios de un hospital general incluida su unidad de cuidados intensivos que contaba con quince camas hasta su cierre y que junto a las nueve del Naval hacían un total de veinticuatro. El secretario general del PCAN, Celestino García Alfaro, explica que con estas quince nuevas plazas de UCI igualaríamos en números relativos la calidad asistencial de los cartageneros respecto a los murcianos en los casos de extrema gravedad. “No queremos ser más que nadie. Sólo iguales. Y por muy equipadas que se encuentren las ambulancias, trasladan a enfermos críticos que deben de llegar lo antes posible a un hospital”, apostilló.

López deja el cargo bajo la sospecha de la corrupción y las promesas incumplidas

El acalde de MC evita la auditoría a las cuentas de Barreiro, defiende el PGOU de su antecesora y rehúye cualquier decisión ejecutiva para la restitución de la provincia

Una copia de su antecesora. El alcalde que deja hoy el cargo, José López, culmina dos años de mandato bajo dos grandes premisas: la sospecha de la corrupción y el incumplimiento de las principales promesas de su programa electoral. El juez Ignacio Munítiz ve indicios de criminalidad del exprimer edil de Movimiento Ciudadano por cuatro delitos relacionados con la corrupción como prevaricación, malversación de fondos públicos, tráfico de influencias y negociaciones o actividades prohibidas. El líder de MC tendrá que declarar el próximo 3 de julio en calidad de investigado, antes imputado, como presunto autor de estos delitos cometidos en la adquisición por parte del Ayuntamiento del Hotel Peninsular, propiedad de un amigo y compañero de partido.

Más allá de los tribunales, sus prácticas al frente del Consistorio difirieron poco de las de su predecesora pese a lo que prometió antes de las elecciones y cacarea de forma constante en los medios de comunicación. José López ha realizado adjudicaciones sin concurso público a familiares (un primo hermano) o al hijo de uno de sus colaboradores más directos, como es el caso del secretario del grupo de Movimiento Ciudadano, Enrique Pérez Abellán. También en contra de lo que decía su programa electoral, el ya exalcalde ha nombrado a dedo a doce asesores que cobran del erario municipal.

Otra de sus grandes promesas en la campaña electoral quedó en el olvido nada más llegar al sillón: una auditoría externa a la gestión económica de Pilar Barreiro al frente del Gobierno municipal. Todas las denuncias de desfalco que hacía en la oposición (adjudicaciones a dedo, sobrecostes en obras, recalificaciones de terrenos a amigos) pasaron tras acceder a la alcaldía a un segundo plano e impidió esa auditoría con la excusa de que costaría mucho dinero a las arcas municipales. En esa misma línea de comerse sus propias palabras, José López defiende ahora el Plan General de Ordenación Urbana de Barreiro pese a que en la oposición ponía el grito en el cielo porque, en su opinión, la exprimera edil utilizó métodos mafiosos en su elaboración. También ha variado su posición en la venta de solares que ha realizado en el Molinete para la construcción de edificios cuando en la oposición defendía con vehemencia la necesidad de poner en valor el cerro por sus incalculables tesoros arqueológicos.

Por último, el ya exalcalde no ha tomado ni una sola medida ejecutiva para la restitución de la provincia de Cartagena. Ni una reunión con otros alcaldes de la comarca al respecto, tampoco petición formal a otras instituciones de mayor rango, ni una propuesta de consulta popular bajo el amparo del Reglamento de Participación Ciudadana y, lo que es peor, ausencia total de calendario de plazos u hoja de ruta de acciones a favor de la biprovincialidad. Nada de nada.

López destina menos dinero a arqueología que para la compra del hotel de su amigo

El Gobierno local presupuesta 400.000 euros para la recuperación de patrimonio frente a los 505.000 euros que cuesta la expropiación del Peninsular

Beneficio para los suyos. El alcalde de Cartagena, José López, tiene claro sus prioridades. Entre la tesitura de poner en valor la rica arqueología de la ciudad o arreglar los problemas urbanísticos de sus amigos: elige la segunda opción sin paliativos. Los presupuestos municipales de 2017 recogen sólo 400.000 euros para la recuperación de patrimonio frente a los 505.000 euros que ha costado la expropiación del Hotel Peninsular de su muy allegado y compañero de partido, Juan Carlos Martínez Ros. Los trabajos de excavación y restauración del Anfiteatro Romano o la casa púnica de la Plaza de la Merced tienen menos importancia para el primer edil que la compra por más de medio millón de euros de dinero público del inmueble de su correligionario y número doce en las listas de Movimiento Ciudadano en las pasadas elecciones. Una operación que deja en evidencia el carácter enchufista y de nepotismo político del nuevo mandatario municipal al más puro estilo de su predecesora, Pilar Barreiro.

El Partido Cantonal pone además en duda esta partida en arqueología ya que el año pasado el Gobierno local dejó sin ejecución la mitad de la inversión prevista en sus primeras cuentas municipales. Por lo que más de un cincuenta por ciento de las mejoras en la ciudad expuestas a bombo y platillo en prensa quedaron en agua de borrajas pese a que cumplían el techo de gasto impuesto por el Ministerio de Economía. Dinero para obras que perdieron los cartageneros en una actuación de dejadez e incompetencia por parte de López. La gestión del alcalde sí tuvo en cambio diligencia, trato preferente y de urgencia para la expropiación de la pensión de su amigo con el dinero de todos. Al tiempo que las diferentes asociaciones de vecinos muestran en masa su amarga queja por el abandono a su suerte de las infraestructuras (aceras, jardines, parques o pistas polideportivas) y la desidia absoluta por parte del Consistorio en las diputaciones y la mayor parte del centro urbano.

Además, el alcalde ha incumplido de forma sistemática su programa electoral al evitar el encargo de una auditoría externa a la gestión económica de su antecesora, Pilar Barreiro, la ausencia total de decisiones ejecutivas para la restitución de la provincia de Cartagema (petición a instituciones, consulta popular, calendario de plazos) o la adjudicación de contratos municipales sin concurso público a familiares directos.

Cartagena tiene la licencia de apertura comercial más cara de la Región

La tasa de nueva actividad triplica la de Molina de Segura, casi duplica la de Lorca mientras que en Murcia resulta gratis abrir un negocio

Trabas al crecimiento económico. El Ayuntamiento de Cartagena tiene la licencia de apertura para nuevos comercios y empresas más cara de toda la Región. Los emprendedores cartageneros pagan el triple que los de Molina de Segura y casi el doble que los de Lorca por el mismo impuesto. Esta tasa municipal cuesta en la ciudad portuaria 558 euros en el caso de los establecimientos más modestos de menos cien metros cuadrados. Tres veces más que en Molina de Segura donde el emprendedor abona 156 euros y un 55% más que en Lorca con un impuesto de 360 euros. En tiendas de mayor tamaño el permiso se dispara en Cartagena con 710 euros para locales entre cien y doscientos metros cuadrados mientras que los consistorios de Molina y Lorca imponen una tarifa única, que beneficia aún más al empresariado de estas dos ciudades.

Mención aparte merece el Ayuntamiento de Murcia que otorga gratis la licencia de nueva actividad empresarial. Un señuelo para los emprendedores que ha reactivado sobremanera la actividad económica en la capital del Segura. El secretario general del Partido Cantonal de Cartagena, Celestino García Alfaro, apuesta en este sentido por la incentivación a los emprendedores como “pilar imprescindible para la creación de empleo”. En esta misma línea, el dirigente del PCAN critica la total ausencia de medidas que estimulen la lucha contra el desempleo por parte de la anterior primer edil, Pilar Barreiro (PP), como del actual, José López (Movimiento Ciudadano), que ha llevado incluso a la huída de empresas cartageneras a otros municipios colindantes como La Unión con mejores condiciones para la atracción de nuevos negocios.

Esta tendencia impositiva arrasa además en el resto de tributos municipales. La ciudad de Cartagena soporta los impuestos indirectos más elevados en relación al conjunto de la Región. El Partido Cantonal ya ha denunciado con anterioridad esta circunstancia que asfixia a los cartageneros en los recibos del agua, basura, las tasas de retirada del vehículo del depósito municipal, de licencia de obra o la tarifa de la Ordenanza Reguladora de Aparcamiento (ORA).

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